UNA CAMA SALADA por Zaira Dámaris Orozco Villatoro
No dejarán de ser los sueños:
mi querer morir entre tus brazos,
el sentir de nueva cuenta tus abrazos
y aquellas tus miradas... tus aromas:
café, tabaco, sudor y anhelos.
Me llenabas tanto de confianza
en tus bastos recuerdos,
en tu oído siempre atento;
eras el amor que merecía,
la presencia del abrazo que faltaba,
la voz de antaño conocida,
mi compañero de otrora alma.

Comentarios
Publicar un comentario
ENTRE TU JUGO DE SESOS, ESCURRE LO NECESARIO PARA MANTENER CON VIDA ÉSTE ESPACIO...