VERSOS PATRIOS / RODULFO FIGUEROA

I

Pobre Patria!!
Ya es tiempo que vigiles,
de tu historia esta página imborrable
Pues por un mecanismo inexplicable,
se acabaron tu hombres tan viriles.

Hoy, plagada te encuentras de serviles
que en lenguaje para ellos envidiable
aplauden con furor de un miserable
crueles infamias y rapiñas viles.

Si el porvenir de Chiapas decantado
cifrado se halla en la infamante idea
de que mande el procaz al hombre honrado
aunque sin pan y sin hogar me vea,
toda mi vida clamaré indignado
si el progreso es así ¡Maldito sea!



II
Yo no sé,  si en ridícula o sublime
esta negra irrisión haya trocado
pues años ha, que nuestro pobre estado
en el atraso y en la ignorancia gime.

Pero en cambio el impuesto nos exprime
todo producto del trabajo honrado
ni el anciano, ni el niño, ni el lisiado
nadie de ver por la instrucción se exime. 

Y los mismos esclavos miserables
que su eterno ideal lo tiene puesto
en desquitar sus deudas insaldables,
os contarán con espantoso gesto
preñado de amenazas formidables
que trabajando esta para el impuesto.


III
Caminos? Es verdad, tenemos vías
Tenemos ya de la abundancia el cuerno,
Pues con más esplendor que en el infierno
Abundan por acá las pillerías.

Por tales caminos,
Romerías nos manda de ladrones el gobierno
Y es un cordón interminable, eterno,
El que se ve llegar todos los días

¿Serán mis pensamientos desatinos?
Pero digo, -al mirar los oleajes
de esas ratas que vienen con destino-
Si para cometer tales ultrajes
han de servirnos siempre los caminos
¡Más nos vale vivir como salvajes!

(...)

Hay tanta libertad que no me explico
¿Porqué si soy inofensiva oruga
No escribo un libro que me vuelva rico?
Nada más de pensarlo el pellejo se me arruga
Si estos santos sonetos los publico,
Que me ampare el buen Dios de la ley Fuga.

(...)


XI
Y El pueblo
el pobre pueblo que atesora
un corazón henchido de ternura
con profundo pesar, con amargura
por el gobierno que se ausenta llora.

Cuando mira llegar esta insistencia
sabe, por sus alcances superiores
que otra cruz se ha añadido a su existencia
pues su historia de sangre y de dolores
les recuerda con profunda insistencia
que todos los gobiernos son peores


XII
Que lo sometan a tormento largo
que lo pongan en cruz, que lo encarcelen  
que lo hagan apurar caliz amargo
¡sus heridas a mi también me duelen!
Son carne de mi carne y sin embargo;
si no despierta así: ¡que lo flagelen!




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