Entradas

Mostrando entradas de diciembre 13, 2009

AMERICA LATINA COMO ME DUELES · JOSE LUIS CASTILLEJOS AMBROCIO

Imagen
Latinoamérica me dueles todas las mañanas, las tardes y las noches. América Latina tú que estás recostada en el Pacífico de tus amores y deslizada sobre el Atlántico de blanca y suave arena, me dueles a diario. Me dueles en el alma porque tu sonrisa a veces se apaga en el llanto callado de un niño o en el anciano quien con su bastón sale a caminar por las calles de la tristeza y se va a dormir con el estómago vacío y el borrado sentimiento de que, lo de ayer fue mejor y, hoy, ya no será mañana. Me duelen tus calles sembradas de violencia, Y empedradas de tristeza Me dueles cuando en tu silente amanecer Despunta un horizonte de recuerdos Y te desangras, incomprendida, como una mujer abandonada antes de su boda, O como una madre moribunda que extiende sus brazos Para luego alzar la mirada y clamar, y pedirle al Dios de sus deseos por un instante más de vida para bendecir a sus hijos, hermanos y despedirse de sus querencias y del terruño por el que transitó maltrecha, querida y a veces od...

Poema 8 · Espanta pájaros· Oliverio Girondo

Imagen
Yo no tengo una personalidad; yo soy un cocktail, un conglomerado, una manifestación de personalidades. En mí, la personalidad es una especie de furunculosis anímica en estado crónico de erupción; no pasa media hora sin que me nazca una nueva personalidad. Desde que estoy conmigo mismo, es tal la aglomeración de las que me rodean, que mi casa parece el consultorio de una quiromántica de moda. Hay personalidades en todas partes: en el vestíbulo, en el corredor, en la cocina, hasta en el W. C. ¡Imposible lograr un momento de tregua, de descanso! ¡Imposible saber cuál es la verdadera! Aunque me veo forzado a convivir en la promiscuidad más absoluta con todas ellas, no me convenzo de que me pertenezcan. ¿Qué clase de contacto pueden tener conmigo —me pregunto— todas estas personalidades inconfesables, que harían ruborizar a un carnicero? ¿Habré de permitir que se me identifique, por ejemplo, con este pederasta marchito que no tuvo ni el coraje de realizarse, o con este cretinoide cuya sonr...