Entradas

Mostrando entradas de abril 3, 2022

He aquí que tú estás sola... - Jaime Sabines

 He aquí que tú estás sola y que estoy solo. Haces tus cosas diariamente y piensas y yo pienso y recuerdo y estoy solo. A la misma hora nos recordamos algo y nos sufrimos. Como una droga mía y tuya somos, y una locura celular nos recorre y una sangre rebelde y sin cansancio. Se me va a hacer llagas este cuerpo solo, se me caerá la carne trozo a trozo. Esto es lejía y muerte. El corrosivo estar, el malestar muriendo es nuestra muerte. Ya no sé dónde estás. Yo ya he olvidado quién eres, dónde estás, cómo te llamas. Yo soy sólo una parte, sólo un brazo, una mitad apenas, sólo un brazo. Te recuerdo en mi boca y en mis manos. Con mi lengua y mis ojos y mis manos te sé, sabes a amor, a dulce amor, a carne, a siembra , a flor, hueles a amor, a ti, hueles a sal, sabes a sal, amor y a mí. En mis labios te sé, te reconozco, y giras y eres y miras incansable y toda tú me suenas dentro del corazón como mi sangre. Te digo que estoy solo y que me faltas. Nos faltamos, amor, y nos morimos y nada ...

Dueles - por Zaira Dámaris Orozco Villatoro

En la burla del destino Me veo: centro profundo Azul obscuro, carmín goteante. Inflamado el corazón se traga lágrimas Costurando alas de cartón Pará lanzarse al abismo. ¡Qué más da! , si al final del camino Son espinos, ratas y olvido...  Valioso tiempo ido. ¿Deberías saber a cuántas almas Desecharon mis labios Por esperar los tuyos? Tantas veces ha explotado: Corazón molido, Imposible ser remendado. Tan difícil sos de amar, amor. Tan control, tan egoísmo... Tan helado pensamiento. No me amas, amor, no me amas Ya no mientas... No te mientas  Esta danza al filo del infierno. "Apego" ... nos hacemos daño, ¡Más no puedo! , mi corazón  No soporta sanguinario juego. No hay muletas ni remiendos, Tantas veces he perdido Que apenas hoy me completo. Vida cruel y despiadada Que te burlas en la la cara De quién se entrega en alma. Qué no daría por verte ahora lejana Por arder camas,  Perforar espejos, devorar palmas.  ¡Rojo carmín, corre por mis labios!  Mientras limp...