DE MÁS PARA UNA CHARLA -por Zaira Dámaris Orozco Villatoro

Entonces vi la vida vacía que quería llevar.
Estaba perdiendo el tiempo,
pues bien, si eso era lo que deseaba,
lo más profundo de su ser, adelante.


¿Por qué habría de juzgarlo?
Todos en un momento buscamos hacerlo,
desviarnos, girar en círculos, no ver más allá.
Su naturaleza se había convertido en un sinsentido,
accionaba más bien por costumbre,
no tenía un motivo, una razón, una motivación.


Respetaría sus decisiones sin chistar, no porque
las aceptara o estuviere en alguna medida en acuerdo;
no porque fuera lo correcto ni lo justo,
mucho menos porque fuere antinatural.


Respetaría lo que eligiese,
como quien respeta el libre albedrío.
Me apena reconocerlo y sin embargo
he hecho todo lo humanamente posible
para mostrarle éste mundo
–otro para él-  que habitamos.


No contradeciría sus determinaciones,
si quería gastar el tiempo que lo hiciere,
pero con alguien quien también quisiera hacerlo…
¿No es pues egoísmo absoluto, el quererme arrastrar
en contra de mi voluntad hacia su abismo?
¿No es acaso un absurdo argumentar
que no hay presión, cuando existe la incitación?.


No hay pasos en mi camino para los suyos, nunca más.
Cerrados fueron todos los sueños de esa historia,
apagadas todas las velas, limpiada la casa.
Caminamos ahora a paso firme, agigantado,
¿Atrás? Ni para tomar impulso. Se nos fue el momento,
no estoy en voluntad de detenerme de nuevo…
Estoy lográndome eterna.




Comentarios

Entradas populares de este blog

Te quiero sin mirar atrás - Mario Benedetti

Canto a Chiapas - Enoch Cancino Casahonda

VERSOS PATRIOS / RODULFO FIGUEROA