DÍA 6 _ 27/ Agosto/2013 ZOV
Salimos alrededor de las 10:00am de la ciudad de México.
Volver a casa era una idea con sabor a “tiempo atrás”,
De regreso a mi delicioso Estado,
Con su gobierno adorabilísimo
Sin presupuesto para atender los problemas sociales,
Pero con el nombre de nuestro dirigente mayor
En todas las bardas del territorio mío.
Ni la coca-cola habría alcanzado nunca
Lugares más recónditos… aroma a hogar.
De vuelta ya… en carretera se dibujaba
El pasado que había dejado atrás y
Al que volvía con un rostro sereno.
-En el fondo tenía razón mi padrino,
Salté de gusto dentro de mío
Por no asistir a la villa-
Fue agradable el tiempo en familia
En ese núcleo en el que yo no formo parte
Ver, ahora desde fuera, al “siguiente paso”
Dado por mí hermano.
Soy una mujer afortunada, mis padrinos me aman
Y como a una hija me abrazan y cuidan,
Se preocupan y son galantes para conmigo.
Me aconsejan y están con el oído atento.
Volví con la dicha de conocer a mi sobrina,
La primogénita del primogénito.
Tenerle entre mis brazos,
No podía creerlo… la prolongación de la vida
La realización de la mujer –la esposa de mi primo-
El orgullo de los abuelos.
Todo era un cuadro hermoso,
Que en el fresco tiempo de los días
Me encantaba contemplar.
En definitiva no soy la tía consentidora,
Creo que de todos, fui la que menos cedió
A concederle todo lo que pedía la nena.
Supongo que porque no es mi hija…
Me plantaba en sus zapatos constantemente
Para suponerme en iguales condiciones
-quien sabe en realidad, supongo-
Mis acciones pueden bien ser las mismas.
La niña es un amor, la felicidad de mis padrinos
La inmodestia de su tío.
Mi abrir los ojos a reconocerme
En el anhelar una familia.
La idea de crear algo sólido me emociona
Quiero una niña a quien enseñar…
Enseñarle a amarse, y el valor que posee
Seguramente me llegará el tiempo
En el momento justo.
Estábamos camino a mi Chiapas amado
A su verde hermoso.
La carretera de vuelta, La autopista
Las nubes que se tocan con las manos
Besando el asfalto y nublando la vista.
Cenar a las 2:00 de la mañana
Y tocar puertas de casa a las 3:00am.
La ducha, la cama
Que ahora que vuelvo
Me resulta más grande.
Ya no está ella conmigo.
Se llevó sus cosas
Y en Tapachula le esperaban
¡Qué tiempo!… se escurrio.
Volvía a mi tierra, a mi espacio
Que ahora era, por mucho, más amplio.
Estoy incomunicada,
Sin teléfono, sin internet…
Sin compañera de casa
¿A quién le contaré ahora lo que viva?
¿Con quién me molestaré porque no lave los trastes?
¿A quién le insistiré en que es necesario salir a correr?
¿A quién recordaré el tiempo de orar?
Esas preguntas me quitaban el sueño
En la madrugada ya en casa.
No sé en qué momento cerré los ojos.
Desperté al sonido de la voz:
“es tiempo de marcharnos”
Todos hicieron maletas,
Prepararon lo necesario para el viaje
Y arrancaron diciendo: “adiós”
Ahora, verdaderamente.
Estoy en soledad.
La casa estaba sucia, había tiempo suficiente para asearla
Para tirar las cosas viejas
Para fijarme nuevas líneas.
Para abrirme paso a una nueva forma…
A un nuevo estilo de vida.

Comentarios
Publicar un comentario
ENTRE TU JUGO DE SESOS, ESCURRE LO NECESARIO PARA MANTENER CON VIDA ÉSTE ESPACIO...