DANZA -por Zaira Dámaris Orozco Villatoro
"quizá no era yo, el parte-aguas para su vida,
quizá era él... lo que haría la diferencia en la mía."
En la mañana siguiente, del penúltimo cumpleaños
bañaron de sangre las dudas, los pabellones y almohadas
lloraban las horas lentas, congeladas en el olvido.
A otro día cualquiera, con el sol a medio camino
la burguesía avanzaba, caminando a pasos finos,
acelerados murmureos, hablaban de:fiesta, baile,
cena de máscaras y trajes adornados elegantes,
en el salón principal, la noche de: "El paso de los elefantes".
Caretas bañadas en oro, con pedrería adornadas,
la mesa de bocadillos, rodeada de manos largas,
la boca del bodeguero enardecida por llamas.
A la hora de la danza, a las 12 campanadas,
escaparon de la mano, cuatro ruidosas pisadas...
subieron a la celda, de la torre -la más alta-.
Fue puñal en mano al asecho -en la última jornada-
cuando encontró en la confianza, el motivo de su arma.
Y fueron de nueva cuenta, tremendos ojos abiertos,
en la boca del corazón sembrada una fría daga,
perfume de carmesí, bañaba las ropas blancas,
de sus ojos, redondos y brillantes diamantes brotaban,
se preguntaba la razón, para tan cruel hazaña.
que a quien confiase su amor, le armase tremenda jugada.
Entre llantos satisfechos, mientras envolvía a su amada,
olvidaba la cordura mientras canciones cantaba,
confesando de sus dolores, la pena que le causaban.
El perdón tiene matices, muy extraños en su forma:
algunos logran soltar, el peso de todas las cargas,
otros tantos por su parte, le cargan un peso a su alma.
En asuntos del amor, aquello que muere mata,
cuando existe lo que vence... hasta la traición más santa.
porta telas de pureza, purpurea seda le baña.
Para la siguiente historia, complejamente contada,
los puntos a comparar se pierden, no queda ya la mirada
se sanan todas las grietas, se desgarran las palabras
el corazón se consume, entre lenguas rojas de flamas,
se alzan las nuevas alas, se surge de entre cenizas,
se vuelca más fuerte el golpe de las olas que palpitan.
"quizá no era él, la razón desesperada,
quizá era yo... la figura que guardara."

Comentarios
Publicar un comentario
ENTRE TU JUGO DE SESOS, ESCURRE LO NECESARIO PARA MANTENER CON VIDA ÉSTE ESPACIO...