Puentes - por Zaira Dámaris Orozco Villatoro

 Mi padre, me habló de “personas puente”, seres maravillosos a nuestros ojos a los que amamos, respetamos, admiramos o sencillamente queremos… personas que toman una parte de nosotros –a nuestra voluntad- y a través de ser quienes son, nos conducen y transforman en mejores versiones de nosotros mismos. Nos confrontan, nos cuestionan, nos retan, nos llevan a colocarnos en sitios diferentes para entender un mismo suceso. Éstas “personas puente” son valiosas, suman a nuestra vida, nos empujan a crecer y mejorar aún sin que ellos o ellas sean conscientes de lo que están haciendo.


Mi padre, me habló de “personas puente”, seres que a veces son oscuros y repulsivos a nuestra intuición, de quienes resistimos, contra quienes luchamos, quienes nos fatigan o drenan el alma … personas que toman una parte de nosotros –a voluntad inconsciente- y a través de quienes vamos a encontrar nuestras fortalezas, a forjar nuestro carácter, a superar obstáculos y derrumbar barreras, personas que nos orillan a encontrarnos en medio de la tempestad, que nos llevan al límite y nos muelen después de estar rotos, con quienes las lágrimas se terminan porque nos quedamos vacíos y cansados de tanto llanto.


Mi padre, me dijo también que todo pasa… que a esas personas se les agradece porque nos llevan a un siguiente nivel, porque nos volvemos más sanos, más fuertes, más nobles, más buenos; porque se transforman en maestros de vida y que hay que aprender a verlos como lo que son: tiempos de aprendizaje, “puentes” que nos conducen a ese otro punto en nuestras vidas al que jamás hubiéremos llegado si no fuera por ellos. Personas que nos invitan a ver la vida tomando al amor como base, soltando el dolor y aprendiendo a ver los corazones en las personas; personas que nos enseñan a ser más selectivos, más sensatos, más prudentes, más sabios, más ordenados… porque el orden es poner a cada cosa, persona o situación en el sitio que le corresponde según su prioridad.


Tantas y tantas personas puente en mi vida, tantos tiempos de lecciones y aprendizajes de batallas perdidas y ganadas. Gracias vida por todo: por mis padres, mis hermanos, mi familia, mis amigos, mis amores, mis maestros, mis mentores y compañeros que fueron, son o serán “puentes” … porque tomaré lo mejor de cada situación y me armaré convirtiéndome en la mejor versión de mí, vez tras vez… el tiempo que sea necesario.

Comentarios

  1. Como los senderistas. Saludos. Oscar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y un privilegio sin duda el aprender de ustedes... Una bendición realmente coincidir muy agradecida con la vida.

      Eliminar

Publicar un comentario

ENTRE TU JUGO DE SESOS, ESCURRE LO NECESARIO PARA MANTENER CON VIDA ÉSTE ESPACIO...

Entradas populares de este blog

Te quiero sin mirar atrás - Mario Benedetti

Canto a Chiapas - Enoch Cancino Casahonda

VERSOS PATRIOS / RODULFO FIGUEROA