HIENAS (por Zaira Dámaris Orozco Villatoro)
Puedo
escuchar sus voces riendo,
Su cara
burlándose y armando un cuento;
Puedo ver
como confabulan los malvados
Y acosan mi
sombra con sus perversiones;
Puedo verles,
a través de los muros,
En la
oscuridad de aquella esquina;
Puedo verles
bajo las carnes con dulce,
Rompiendo
paredes,
Arrebatando
sueños;
Puedo oler
la sangre de sus dientes
Y el hedor
de su consuelo,
Puedo
sentirlos a la distancia:
En cada paso
de acecho,
Con las
miradas fijas en su dueño
-Señor de
brillantes coronas sin tiempo-
Esclavos, no
siervos…
¡Traidores!
Puedo
sentirlos desgarrar mi piel,
Que gotea colgada
en esa estrella
Que se orada,
que desangra y gime.

Comentarios
Publicar un comentario
ENTRE TU JUGO DE SESOS, ESCURRE LO NECESARIO PARA MANTENER CON VIDA ÉSTE ESPACIO...