A LA ESCUCHA DEL CONSEJO AJENO (por Zaira Dámaris Orozco Villatoro)
¿Dónde está minero, el ámbar que no encuentras?
frente a la vista únicamente el barro,
que ni la luz de la vela ayuda a vislumbrar
la belleza sutil de la transparencia
que traspasa iluminada toda oscuridad.
¿Hacia dónde dejas correr las aguas?
Si entre tus dedos nadan sin conciencia los peces
a los que al hacerles cosquillas conduces
y se te escapan a las redes de un ajeno.
Vuelve la vista aguda y a las oportunas noches
conviérteles en destellos de conciencia,
que relampagueen luz y sean color del cielo, para
que las vistas angustiosas no tengan ni piel, ni huesos.

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